Según el diccionario de la Real Academia, crear significa: Producir algo de la nada. También significa: introducir por primera vez algo, hacerlo nacer o darle vida, en sentido figurado.
Me apasiona esto de "producir algo de la nada". La industria requere de recursos importantes para producir un resultado y la eficiencia es una relación entre lo que que se cosume comparado con lo que se entrega al final del proceso. En cambio, en el caso de un creador, los insumos son necesarios, pero no relevantes. El precio de un bastidor, pinceles y pinturas, no se compara con la satisfacción que puede obtener el artista, o el valor final que puede alcanzar una pintura.
¿Qué misterio se esconde detrás de la fueza que impulsa a un artista a someterse al proceso de crear? Qué fuerza hace que un pintor enfrente un bastidor en blanco, que un escritor se siente frente a una pantalla, o un dibujante frente a un papel vacío, a pesar de lo desagradable o incluso, angustiante, pueda ser este proceso, sobre todo en sus etapas iniciales?
Yo creo que lo que tienen en común los creadores es que identifican, escuchan y seguen voces e impulsos internos, más que estar definidos por factores externos, como el normal de los mortales. Las herramientas (como el pincel o el teclado) no le hablan al artista, el artista hace que las herramientas se expresen. Tal vez eso nos hace muy autoreferentes y metidos en "nuestras propias ondas." Pero ¿cómo más vamos a crear un poema sublime, o un escrito superlativo, o un cuadro espectacular, a no ser que estemos total y completamente inmersos "en nuestra propia onda"? Si es que eso nos convierte en seres un poco ajenos a la "normalidad", es un precio que los creadores conocen perfectamente y están dispuestos a pagar desde que el arte es arte.
Siempre parecen estar claras las alternativas cuando son muy definidas. Un profesional cuya vida laboral está resuelta; un artista que ha sido reconocido. A mi me parece que las dificultades las tienen aquellos que, navegando en la vida estrictamente laboral, sentimos el llamado de la creación, pero todavía no estamos reconocidos por el medio, como para que la cuenta de la luz la pague las creaciones artísticas y no un sueldo obtenido de un trabajo convencional que no tiene nada que ver con arte.
Pero si es víctima de "la maldición del artista", entonces la persona va a tener que hacer algo al respecto: Tomar decisiones duras, quemar naves, asumir riesgos, y en general aumentar su nivel de responsabilidad para con sus creaciones.
Yo podría incluso atreverme a pensar que, si yo no logro vender mis creaciones, no merezco vivir como un artista, porque para eso hay que merecerlo. Entonces llegamos al tema comercial, que a ningún artista nos gusta. Pero es una paradoja, porque, mientras no se resuelva no vamos a poder ser. Vamos a estar pretendiendo ser, pero nunca siendo.
Y eso: el cambiar la vida para logra vivir del arte ¿no sería una creación? y esa creación ¿no valdría la pena?
No saben lo agradable que resulta tener este medio disponible, que nos permite contacto con otras personas que, estando en distintos puntos del planeta, se congregan por ideas o inquietudes similares, en este caso la locura de la creación.


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