Me dio mucha tristeza saber que se anunció un concurso vía Facebook para premiar ideas nuevas y financiar emprendimientos novedosos; pero que la mayoría de los comentarios en un blog de tecnología muy concurrido que daba esta noticia, se referían a que esto era una fraude de empresarios para rechazar buenas ideas y después copiarlas con algunos cambios. Uno de los comentaristas opinaba "sólo los paranoicos sobreviven".
El resumen que uno saca es: una corta noticia y muchos comentarios negativos. La noticia está expresada técnicamente, es clara y concisa. Los comentarios, como siempre, son coloridos, superlativos y hasta groseros. También hay unos positivos y bien intencionados, pero se pierden un poco en el mar enturbulado de los negativos.
Pero mi reflexión no tiene nada que ver con esta iniciativa, que ojalá fuera más frecuente.
Mi reflexión tiene que ver con la actitud con que algunos de mis compatriotas recibieron esta simple noticia. Asumir sin mayor análisis ni datos que los que organizaron el concurso lo hicieron para robar ideas es bastante negativo. Expresarlo de una manera que ahuyente a todo posible concursante es derechamente nefasto. Cualquier persona que lee ese blog completo no sólo no concursaría, sino que arrancaría a perderse.
Ahora supongamos que un joven tiene una idea muy novedosa, pero que requiere de un capital para iniciar el emprendimiento, del cual él no dispone. Si no consigue de alguna manera el financiamiento, su idea jamás verá la luz del día. Debiera proteger su idea de alguna forma y presentarla a personas que le den confianza. NO entregarla a quien no le resulte total y completamente confiable.
Cualquier emprendedor sabe que elegir correctamente al o los socios es un elemento fundamental del éxito del proyecto. Así como se estudia la parte técnica, se debe también analizar este importante factor. Así como se obtienen y desarrollan las competencias técnicas, se deben obtener y desarrollar las otras competencias más blandas.
Nunca el temor de ser copiado debiera ser un impedimento para crear. Que el siglo xxi se caracteriza entre otras cosas por el "pirateo", es un hecho. Pero eso es simplemente parte de las reglas del juego. No porque existen los virus, yo voy a dejar de usar mi computador.
En el caso de los artistas, hay un millón de formas en las que nos pueden copiar nuestras ideas. Opino que es más efectivo crear rápido y publicar que pasarse la mitad de la vida pensando en la protección de las obras ANTES DE QUE ÉSTAS SEAN PUBLICADAS. Eso es bastante paranoico y sobre todo, poco productivo. Al final de la vida esa persona diría "nadie me pudo copiar". Pero también sería cierto que nunca publicó nada.
¿Existen personas que copian ideas? Seguro que exiten. ¡Definitivamente si! Pero eso no debería impedirnos crear. Como artista, creo que es mejor dedicarse a crear y cuando seamos muy enormemente conocidos tendremos los recursos para contratar abogados que demanden a los piratas. Pero la secuencia correcta es: primero crear, después publicar, después vender mucho y después viene todo el resto. Si nos detenemos hoy, porque mañana alguien podría "piratear" alguna de nuestras obras y eso nos impide publicar, entonces estaríamos siendo detenidos por una barrera. Eso significaría que al final nos quedamos en no hacer nada, porque era muy "riesgoso" hacerlo. Tengo malas noticias, la vida consiste en tomar riesgos. Quien quiera vivir sin asumir riesgo alguno tiene que irse a meditar a un desierto (y me imagino que eso tiene sus riesgos también) No creo que exista una vida con ausencia total de riesgos. Es más facil identificar los riesgos y hacerse competente en su manejo, que tratar de evitarlos (que la mayoría de las veces no se puede)
Las barreras son para salvarlas, no para ser detenidos por ellas. Esta civilización necesita de sus artistas


El plagio ocurre cuando tomamos prestadas palabras o ideas de otros y no reconocemos expresamente haberlo hecho. En nuestra cultura nuestras palabras e ideas se consideran propiedad intelectual; como lo es un carro o cualquier otra cosa que poseemos; creemos que nuestras palabras nos pertenecen y no pueden utilizarse sin nuestro permiso.
Sin embargo, aqui nos toco vivirv y asi nos estamos acostumbrando a vivir.
yo creo que debiéramos crear y crear, cuidando ambos lados del proceso: "no plagiar y no ser plagiados", pero el punto es que esas desviaciones del lugar "donde nos tocó vivir" no nos impidan crear.
Gracias, Lyna por la visita y por el comentario
Siempre descubro algo interesante en este blog.
Gracias
bienvenida!