REFLEXIONES. COMPETENCIAS ARTÍSTICAS Y TECNOLOGÍAS DE SOPORTE

Ayer tuve una interesante conversación con dos de mis hermanas que se refería a las capacidades de comunicación del presente, comparadas con el tiempo de nuestra infancia.

Mis hijas nunca me creen cuando les cuento que cuando yo era pequeño no había teléfono en mi casa. -¿ y cómo podían vivir sin teléfono?- me han preguntado muchas veces. Bueno yo estoy seguro de que muchos de sus hijos les van a preguntar a ellos, ¿cómo antes la gene podía sobrevivir sin teléfonos celulares?

Mi amigo Francisco y yo, ambos de 12 años, caminamos 12 kilómetros por la cuidad de Viña del Mar, para invitar a nuestro compañero Axel. Llegamos a la casa, preguntamos, el no estaba. Muchas gracias señora, hasta luego. Fin de la historia. Caminamos 12 kilómetros en el sentido contrario, muy entretenidos conversando y admirando lo que ocurría a nuestro alrrededor. Me acuerdo perfectamente de ese incidente. También me acuerdo de que lo pasé bien. El que Axel no haya estado no me afectó en lo más mínimo. Fue simplemente un hecho.

Hoy los niños de 12 años no hacen eso. Primero que nada, casi todos los de esa edad que conozco tienen su propio teléfono celular. Segundo, jamás se les ocurriría caminar ni tres cuadras, ni mucho menos algunos kilómetros, habría que ir a dejarlos en auto. Y por supuesto, jamás irían a algún lugar sin estar positivamente seguros de que su amigo iba a estar ahí esperándolos.

No sé cuando fue la última vez que recibí una carta escrita en papel y entregada por el Correo. Parece que la comunicación electrónica se apoderó del planeta y desterró a todos los otros medios.

He visto gente llamándose por celular dentro de un mismo mall, porque no se pueden encontrar. Mi destinataria de mail más frecuente es Claudia que trabaja en la misma oficina que yo. Y repentinamente alguien deja de hacer algo, que antes sería grave, -como no saludar para un cumpleaños-, simplemente porque "hoy no me metí a la internet o al Facebook".

Mi opinión es que la tecnología es tremendamente beneficiosa. Somos las personas las que la tenemos que usar bien y no abusar de ella. Los aparatos de comunicación sirven para ayudarnos a que nosotros nos comuniquemos, pero seguimos siendo nosotros los que debemos originar las comunicaciones. Todos los celulares del mundo no van a arreglar un problema entre dos personas que no quieren hablarse. Sólo esas mismas dos personas van a resolver los problemas de comunicación que ellos tengan.

Opino que es mucho más sencillo digitar en un computador, que escribir con una pluma en un pedazo de cuero que algún animal muerto. Pero el punto es que AÚN NOSOTROS TENEMOS QUE DECIDIR ESCRIBIR. Hay cosas en las que la tecnología nos ayuda mucho, pero hay otras en las que la tecnología jamás hará nada. No hay que confundir la tecnología digital que nos permite digitar, almacenar, editar, enviar, corregir e imprimir; con las técnicas necesarias para escribir, dibujar, pintar o crear una bella fotografía. Hay una competencia y hay una intención que primero tiene que estar presente en el ser para que se origine la obra de arte. Los apoyos tecnológicos que nos ayuden, es otra cosa.

Esta civilización necesita a sus artistas

Mi amigo Vitor es muy sabio y perseverante. Admiro su regularidad y disciplina que pareciera ser de otro planeta. A los humanos nos cuesta esforzarnos y cuando ello ocurre lo ocultamos, si no ocurre nos ufanamos de nuestra resistencia física. El mercado nos ofrece cada día un nuevo producto que nos ahorra el esfuerzo. Es bastante más fácil escribir digitando teclas que rasgando la superficie de un papel, lo primero es muy cómodo y lo segundo es exquisito. Comunicar es poner en común dos extremos de la línea, dos puntos de vista, tal vez más. No importa el cómo, ya sean señales de humo o video teléfono, lo importante es la idea, la palabra el gesto y la expresión. Todo lo demás merece un corto y tajante ¡Buenas Noches! 

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar